Dolor muscular: ¿Qué les pasa? ¡Se estresa o daña!

  • Actualizado:  | Publicado: 
    Tengo "nudos", "bultos", "contracturas", ¿Eso puede provocarme dolor? ¿Cómo se soluciona?
    Dolor muscular: ¿Qué les pasa? ¡Se estresa o daña!

    Como cualquier otro tejido, están sometidos a estreses, a condiciones de actividad en el límite. En ocasiones ese límite se supera y a la zona muscular no llega el aporte sanguíneo necesario.

    El dolor es un contenido de conciencia que resulta exclusivamente de la activación conjunta sincronizada de múltiples áreas cerebrales “Neuromatriz del dolor ” cuando les llega la noticia de una complicación.

    El único que tiene noticia del dolor es el individuo consciente, porque el dolor no existe hasta que se produce la respuesta global de las áreas de procesamiento de la noticia. El individuo es el único que lo siente.

    En ocasiones sólo el estrés es el causante del dolor.

    Las terminales sanas de las neuronas que vigilan la zona, sana pero con problemas, estresada, detectan señales de estrés metabólico cuando el individuo se mueve. Codifican esas señales de estrés del músculo en peligro y transmiten la información que llega hasta la red cerebral que las procesa, e interpreta como señales de estrés. La conectividad de esa red alertada por las noticias provenientes del músculo, se expresa en la conciencia como «dolor».

    El individuo se para. Las señales desaparecen. El dolor se va. No hay peligro… estando quieto. Entonces el músculo no duele.

    Un músculo es algo más que unas células (miocitos) cuyas fibras se contraen y relajan en un patrón complejo de reclutamiento, seleccionado para acometer todo tipo de tareas cotidianas sin problemas.

    Además de miocitos hay envolturas del tejido conjuntivo, sensores de elongación, sensores de tensión, sensores de estímulos mecánicos inofensivos, arteriolas, venas, capilares, células vigilantes del Sistema Inmune, células madre… y, por supuesto ,neuronas de todo tipo que vigilan sensiblemente por si hay problemas de aporte de energía.

    Las neuronas están conectadas a una red central que regula el patrón espacio-temporal de reclutamiento de unidades motoras para cada tarea. Lo puede hacer desde un exquisito cálculo de costes y beneficios.

    Hay varios contextos de trabajo de los músculos:

    1) Sin problemas de aporte de energía ni riesgos de lesión, ni predicción imaginada de riesgo.

    Previsiblemente no hay dolor en la zona de trabajo de esos músculos.

    2) Problemas de aporte de energía si se estresa al músculo, si se le pide más de lo que puede hacer sin riesgo con la sangre que recibe.

    Previsiblemente dolor, si la actividad requerida genera peligro. Angina muscular.

    3) Se ha interrumpido el aporte de energía. Ni gota. Muerte. Infarto.

    Previsiblemente dolor, aunque hay infartos indoloros, por razones que sólo conoce la red de neuronas que ha evaluado la información del evento letal, que ha llegado perfectamente.

    4) Aun no habiendo condiciones de incertidumbre sobre el aporte de energía ni estados o agentes potencialmente letales (elongaciones, compresiones, tensiones, temperaturas extremas, gérmenes…) la red evaluativa aprecia peligro en la actividad que el individuo va a desarrollar.

    Previsiblemente dolor en la zona que debe ejecutar la acción evaluada como peligrosa.

    Puede que el mal llamado «dolor muscular» corresponda en muchos casos a este último contexto.

    ¿Solución?

    Para unos hay que trabajar el músculo. Favorecer «la circulación» con masajes. Reordenar los fascículos, liberar fascias que oprimen, relajar, calor, frío, agujas…

    Para otros hay que disipar el miedo de la red neuronal evaluativa. Hay que recuperar la confianza en el denostado músculo.

    httpstved-prod.adobecqms.netcontentdameditorialTelevisamexicomuyinteresantemxpreguntas-y-respuestas160211masaje.imgo_Penadés Terapia

Deja un comentario

You must be logged in to post a comment.