Espondilitis Anquilosante: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

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    La Espondilitis Anquilosante es una enfermedad autoinmune, progresiva, sistémica, inflamatoria e incapacitante de la columna ¿Tiene solución?
    Espondilitis Anquilosante: Síntomas, Diagnóstico y Tratamiento

    Espondilitis Anquilosante:

    La Espondilitis Anquilosante es una enfermedad crónica de tipo autoinmune, es progresiva, sistémica, inflamatoria e incapacitante de la columna vertebral que afecta desde la 3era década de la vida, con predominio en las articulaciones sacroilíacas y la columna lumbar.

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    ¿Cómo es el dolor de la espondilitis?

    El dolor de la espondilitis evoluciona produciendo brotes de inflamatorios de las articulaciones de la columna vertebral, o de otras articulaciones como los hombros, las caderas, las rodillas o los tobillos. Entre brotes el paciente se queda sin dolor y mantiene una actividad cotidiana normal.

    ¿Qué provoca la espondilitis?

    El termino espondilitis se refiere a inflamación de la vértebra o «espondilos» y anquilosante se refiere a compromiso fibrótico o con osificaciones que forman uniones entre articulaciones de la columna, tanto articulaciones facetarias como discos intervertebrales.

    Estas uniones en un principio son afectadas por un proceso inflamatorio subagudo o crónico, con edema adyacente. Posteriormente, las lesiones erosivas se vuelven inactivas y se produce formación de tejido óseo, que llena el espacio erosionado y forma puentes entre huesos y hacia el extremo del ligamento afectado, creando una nueva entesis. Estas nuevas entesis tienen una alta actividad metabólica, con abundantes terminales nerviosas y son responsables de los síntomas de características inflamatorias.

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    ¿Cómo se detecta una espondilitis?

    La espondilitis anquilosante afecta con mayor frecuencia a las personas que presentan por herencia genética el “antígeno HLA B27”. Realizar un análisis y tener el antígeno HLA-B27 parece causar una respuesta anormal de la persona a la acción de determinados gérmenes. Probablemente la conjunción de estos dos factores entre otros muchos desconocidos, desencadene la enfermedad.

    ¿Cuáles son los síntomas de la espondilitis anquilosante?

    Los síntomas de la espondilitis anquilosantesuelen ser insidiosos, con dolor inferior en espalda y rigidez matutina que se alivia con la actividad y se agrava con el reposo en posición supina. En las primeras fases el dolor es intermitente, luego constante y desaparece con la osificación de los ligamentos paravertebrales y articulaciones apofisarias.

    Otros síntomas físicos:

    • La reducción del arco de movilidad, la disminución de la expansión torácica, las alteraciones posturales, la fiebre, la fatiga, la anorexia, la pérdida de peso y la anemia.
    • En las determinaciones de laboratorio la VSG es inespecífica y puede estar aumentada. El factor reumatoide y los análisis son negativos.
    • La determinación del HLA-B27 puede encontrarse en todos los pacientes con enfermedades seronegativas y en un pequeño porcentaje de pacientes no afectados (6-8 %).
    • La radiografía simple es la modalidad más importante para el diagnóstico y la evaluación.
    • La resonancia magnética (RM) es la exploración que confirma el diagnóstico en fase precoz y evalúa la respuesta al tratamiento.

    ¿Qué partes de tu cuerpo afecta la espondilitis anquilosante?

    • La articulación sacroilíaca, articulación entre la base de la columna vertebral y la pelvis
    • Las vértebras lumbares
    • Tendones y ligamentos de la columna vertebral, pero también del resto de las articulaciones, desde manos al talón
    • El cartílago entre el esternón y las costillas
    • Todas las articulaciones grandes como las de la cadera , rodillas, hombros, etc…

    ¿Qué causa la espondilitis anquilosante?

    La causa es multifactorial. Se han implicado componentes genéticos: entre 80 y 90% de los pacientes son positivos para el complejo mayor de histocompatibilidad HLA-B27 (del inglés human leucocyte antigen, antígeno leucocitario humano), en comparación con la baja prevalencia de HLAB27 en la población general –del 7 al 8%.

    Las personas que tienen un gen llamado HLA-B27 tienen un riesgo mucho mayor de sufrir espondilitis anquilosante.

    Dentro de los factores ambientales se han relacionado algunos posibles agentes infecciosos como Yersinia, Shigella, Salmonella, Campylobacter y Chlamydia, con la hipótesis de «péptidos artritogénicos», que son antígenos derivados de estas bacterias que podrían participar como desencadenantes de la enfermedad.

    Aunque no se ha identificado el «péptido artritogénico» específico, éste puede compartir cierta homología con el HLA-B27, que lo haría desencadenar una respuesta inmune en contra de las células propias

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    ¿Qué grado de minusvalía tiene la espondilitis anquilosante?

    En la espondilitis anquilosante si es “grave”, puede ser muy incapacitante e invalidante, ¿porque?
    La formación de hueso que regenera el cuerpo acorta progresivamente la distancia entre las vértebras quedándose enganchadas y volviéndose rígidas e inflexibles. La fusión vertebral bloquea y “pone rígido” el tórax y disminuye la capacidad pulmonar.

    El tratamiento de la espondilitis anquilosante:

    El tratamiento de la espondilitis anquilosante se compone de 3 pilares básicos:

    1. Médico
    2. Fisioterapéutico
    3. Quirúrgico

     

    1. Los medicamentos utilizados son los antiinflamatorios no esteroideos. A su vez, en caso de no surtir efecto, se opta por los bloqueadores del factor de necrosis tumoral y los inhibidores de la interleucina-17.
    2. Fisioterapéutico: hidroterapia, electrotermoterapia, masoterapia, ergoterapia y cinesiterapia, de las que la última es la más importante. Con la cinesiterapia se trata de mantener los recorridos articulares mediante el movimiento. Consiste en ejercitar, en función de la etapa de la enfermedad en que se encuentre el paciente, tanto las articulaciones periféricas como el esqueleto axial, mediante rehabilitación, ejercicios respiratorios y la práctica de deportes suaves aeróbicos.
    3. Como último recurso se recurre a la cirugía para aliviar los dolores y corregir daños críticos en las articulaciones.

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    ¿Qué ejercicios puedo hacer si tengo espondilitis anquilosante?

    Toda actividad física que puedes hacer será beneficiosa para mejorar tu estado física, desde estirar suavemente, realizar con pesas ejercicios de fuerza y resistencia con poco peso con extremidades y también con tu espalda, caminar cada día si puedes 1 hora, y si no es así, ir haciendo un poquito cada vez más progresivamente

    Recomendación

    Antes de elegir cualquier tratamiento para la Espondilitis Anquilosante, es recomendable acudir a un profesional de la salud que recomiende la mejor alternativa para cada caso. En Penadés Terapia te puedo orientar sin compromiso y recomendarte cual es la mejor opción para curar tu Espondilitis Anquilosante.

    Escríbeme a jlpenades@fisioterapeutes.org, a través de este formulario de contacto, o llámame al número de teléfono +34 669 239 717 para pedir cita.

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