Contracturas musculares: 7 motivos que las provocan
- Exigirle un esfuerzo superior al que es capaz de soportar, ya sea en un momento puntual o por esfuerzos repetitivos, generamos en el músculo una fatiga.
- A consecuencia del sedentarismo, los músculos no están en las mejores condiciones por lo que son más susceptibles de sufrir contracturas musculares ante un esfuerzo.
- Las posturas repetitivas, forzadas y mantenidas por largo tiempo; por ejemplo, sujetar el teléfono con la oreja y el hombro, estudiar con la cabeza muy agachada, estar mirando el móvil todo el día puede desencadenar una contractura muscular.
- Por estiramiento brusco de un grupo muscular: el músculo cómo defensa para evitar una rotura de sus fibras se contrae.
- El frío puede provocar una contracción defensiva que, mantenida en el tiempo, puede producir una contractura.
- La mala alimentación y/o hidratación, que a la larga puede producir un acúmulo de toxinas y un mal funcionamiento de ciertos órganos como hígado y riñón.
- Las Emociones como el estrés o la ansiedad liberan una serie de elementos químicos que llevan al músculo a un estado de contracción mantenida.