Sacroileitis: causas, síntomas y tratamiento de fisioterapia

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    ¿Sufres dolor por una sacroileítis? ¿Es grave? ¿Tiene cura? Aprende qué es, sus causas, los síntomas y como se cura, porque sí, la sacroleítis tiene cura!
    Sacroileitis: causas, síntomas y tratamiento de fisioterapia

    ¿Qué es la sacroileitis o sacroilitis?

    La sacroileítis o sacroilitis es una inflamación dolorosa de la articulación sacroilíaca. Particularmente difícil de diagnosticar, está relacionada con la artritis inflamatoria de la columna, y puede tener diferentes causas, que incluyen autoinmunidad, microtraumatismos, sobrecarga muscular, ejercicio y, en algunos casos, infecciones.

    Es un generador de dolor en la columna bastante desconocido e incapacitante, cuyos síntomas, dolor en la espalda baja, dolor en zona lumbar o dolor de piernas,  gluteos o nalgas,  hacen que se confunda con otras alteraciones nerviosas y radiculares.

    También se asocia con la enfermedad de Crohn, la enfermedad inflamatoria intestinal, la colitis ulcerosa y la gota.

    Técnicas de diagnóstico de la sacroileitis

    Existen diferentes técnicas de diagnóstico para identificar la sacroileítis o inflamación articular. Una de ellas, las técnicas de diagnóstico por imágenes como la radiografía simple, pueden mostrar el estrechamiento del espacio articular, fusión, erosión ósea y endurecimiento de los ligamentos.

    Si no se diagnostica y maneja adecuadamente, la sacroileítis puede volverse crónica. El mantenimiento de la fuerza muscular apoya y estabiliza las articulaciones sacroilíacas, aumenta la flexibilidad muscular, y hace que pararse, sentarse, inclinarse, levantar objetos y caminar, sea menos doloroso.

    Articulación sacroilíaca

    Articulación sacroilíaca

    La artículación sacroiliaca es la articulación más grande del cuerpo humano, y se encarga de la unión del hueso sacro (hueso triangular en la base de la columna vertebral) con el hueso ilion (situado en la pelvis y parte de la articulación de la cintura). Esta articulación se encuentra ubicada a ambos lados del sacro, es decir, es en la parte inferior de la columna vertebral dónde se conecta el hueso ilíaco con la cadera.

    La articulación sacroiliaca es una combinación de una sinartrosis y de una diartrosis, la única articulación de este tipo en nuestro cuerpo. La mayor proporción de la articulación es un sindesmosis (diartrodial) y tiene como característica una topografía muy irregular, con fuertes conexiones fibrosas intrarticulares y fuertes ligamentos de soporte extrarticulares.

    Movilidad de la articulación sacroilíaca

    (A) Los ligamentos sacroilíacos interóseos (puntos rojos) se consideran el eje de rotación del sacro. Se permiten dos movimientos de red en función del sentido de rotación: nutación y contranutación (flechas rojas). En el caso de la nutación, el cóccix se aleja de la pelvis que es responsable del agrandamiento de la salida inferior.

    La contranutación se describe por el estrechamiento de la salida inferior y el agrandamiento de la salida superior debido a la posición cercana del cóccix a la pelvis.

    (B) Durante el movimiento de nutación, la placa superior de S1 se mueve hacia adelante y las crestas ilíacas se acercan. Los isquios se alejan, lo que está asociado con el diámetro creciente de la salida inferior.

    Movilidad de la articulación sacroilíaca

    Maniobras provocativas para diagnosticar la Sacroileitis

    Si tres de cinco de las siguientes maniobras de provocación son positivas, el Médico ó Fisioterapeuta puede sospechar una Sacroileitis. El diagnóstico debe confirmarse mediante una prueba radiológica o una prueba de inyección.

    • Prueba de Östgaard: es una compresión empujando el fémur de la articulación sacroilíaca
    • Prueba de Faber: es una tracción en la cara anterior de la articulación sacroilíaca
    • Prueba de compresión: es una compresión empujando el hueso ilíaco para comprimir la articulación sacroilíaca
    • Prueba de Gaenslen: es una torsión de la articulación sacroilíaca
    • Prueba de “signo de dedo”: es una compresión empujando el hueso ilíaco desde atrás.
    • Prueba de Lasègue: es la elevación de la pierna con dolor y comparada con la no dolorosa.

    Diferencia entre disfunción de la articulación sacroiliaca o sacroileitis:

    Las dos patologías son causas de dolor en la artículación sacroiliaca, dolor de la espalda baja y dolor de pierna.

    ¿Que puede causar la disfunción de la articulación sacroiliaca?

    Pueden ser movimientos anormales en la articulación sacroiliaca, pueden ser por poco movimiento o mucho movimiento.

    Causas de la Sacroileitis

    Son muchas las posibles causas para que se presente la sacroileitis, las que verás a continuación son las más comunes:

    1. Enfermedades que tienen relación con la espondilitis anquilosante, la artritis de la columna vertebral, la psoriasis, el lupus y otras condiciones reumatológicas en la columna vertebral, cualquier espondiloartropatía (significa enfermedad de las articulaciones de la columna vertebral).
    2. Otra de las causas es la artritis degenerativa u osteoartritis localizada en la parte de la columna vertebral. Cuando esto pasa, empiezan a deteriorarse las articulaciones del sacro y toda la zona se inflama causando mucho dolor.
    3. Los traumas o golpes en la región baja de la espalda, en la cadera o en los glúteos, también pueden provocar la sacroileitis, en especial cuando estos golpes se dan en condiciones como caídas severas o accidentes automovilísticos.
    4. En las mujeres puede presentarse como consecuencia del embarazo o del parto debido a los cambios y la presión a la que se someten las articulaciones sacroilíacas.
    5. Otra posibilidad que provoca que se desarrolle esta afección, son las infecciones en las articulaciones del sacro como la osteomielitis (infección de la columna vertebral que se esparce por las venas y provoca dolor e inflamación), es una de las razones por las que puede presentarse la sacroileitis.
    6. Infecciones en las vías urinarias, Endocarditis y uso y abuso de drogas intravenosas.

    Síntomas de la Sacroileitis

    Los síntomas más comunes que se presentan bajo esta condición son los siguientes:

    1. Dolor en la parte baja de la espalda, en las piernas, en las caderas y en los músculos de los glúteos y los muslos. Por lo general, el dolor se hace mucho más agudo al permanecer sentado por un tiempo prolongado y cuando se dan vueltas en la cama aumenta.
    2. Rigidez en las caderas y la espalda baja, por lo general este síntoma se presenta después de haber estado mucho tiempo acostado o sentado.

    Tipos de tratamiento para la sacroileitis

    Las acciones que se van a tomar en el tratamiento de la sacroileitis, dependen directamente del grado de lesión de la articulación y de la agudeza de los síntomas que padece el paciente. Existen varios tipos de tratamiento para lidiar con esta afección, pero la gran diferencia se basa en utilizar la cirugía o NO.

    Tratamientos no quirúrgicos

    Cuando la enfermedad se encuentra en sus primeras fases, es posible tratar la sacroileitis utilizando uno o más tratamientos que no tienen que ver la cirugía. Si se detectan a tiempo los síntomas, no es necesario recurrir a este tipo de procedimientos quirúrgicos.

    1. Tratamiento de terapia manual que nos ayudará a normalizar el rango de movimiento en las articulaciones y equilibrar el sistema muscular.
    2. Ejercicios activos para la sacroileitis: como realizar una rutina física diseñada por un Fisioterapeuta que incluya ejercicios de estiramiento y aeróbicos que no impliquen movimientos de alto impacto. Hacer deporte no ha de ser contraproducente!
    3. Reposo: una de las primeras medidas que deben considerarse, es detener temporalmente las actividades que pueden empeorar esta condición, tales como los trabajos pesados y/o deportes. Esto ayudará a ir reduciendo la inflamación paulatinamente.
    4. Tratamientos de Termoterapia y Crioterapia: cuando se inflama alguna parte del cuerpo, se puede acudir al uso de terapias de calor y frío que ayudan a aliviar el dolor y reducir la inflamación simultáneamente.
    5. Cuidar tu posición al dormir: otra de las claves para tratar la sacroileitis, es mejorar la postura que tenemos al momento de dormir. Si notas que el dolor es peor cuando te levantas o cuando estás acostado, intenta moverte a una posición en la que te sientas más cómodo. Por lo general el alivio se siente cuando se duerme de lado con una almohada entre las piernas para mantener las caderas bien alineadas.
    6. Medicamentos y Infiltraciones en la articulación sacroilíaca: es necesario acudir al médico para que recete según su criterio profesional

    Tratamiento quirúrgico

    La última opción cuando se presenta la sacroileitis, es la cirugía. No se recomienda acudir a ella como una primera opción nunca. Cuando el dolor es insoportable, tanto que limita las actividades normales, y ninguno de los tratamientos anteriormente mencionados funciona, el paciente puede requerir una intervención quirúrgica.

    Resumen

    La articulación sacroilíaca es una fuente de dolor en la zona lumbar y los glúteos en aproximadamente el 15% de la población. Es difícil diagnosticar el dolor mediado por la articulación sacroilíaca porque las molestias que se presentan son similares a las de otras causas de dolor de espalda.

    Los pacientes con dolor mediado por la articulación sacroilíaca rara vez informan dolor por encima de L5; la mayoría localiza su dolor en el área alrededor de la espina ilíaca posterior superior.

    Las pruebas radiográficas y de laboratorio ayudan principalmente a excluir otras fuentes de dolor lumbar. La resonancia magnética, la tomografía computarizada y las gammagrafías óseas de la articulación sacroilíaca no pueden determinar de manera confiable si la articulación es la fuente del dolor.

    Las inyecciones analgésicas controladas de la articulación sacroilíaca son la herramienta más importante en el diagnóstico. Las modalidades de tratamiento incluyen medicamentos, fisioterapia, aparatos ortopédicos, terapia manual, inyecciones, denervación por radiofrecuencia y artrodesis; sin embargo, no hay datos prospectivos publicados que comparen la eficacia de estas modalidades.

    La sacroileítis suele ser la primera manifestación de espondiloartropatías más complejas como la espondilitis anquilosante, la enfermedad inflamatoria intestinal, la enfermedad de Crohn, la psoriasis y la enfermedad reumática.

    Ninguna técnica de diagnóstico por sí sola puede detectar la disfunción de la articulación sacroilíaca con alta sensibilidad y especificidad. Las técnicas disponibles, como la tomografía computarizada o la resonancia magnética, no pueden diferenciar a los pacientes sintomáticos de los asintomáticos.

    El conocimiento de la predisposición genética a la sacroileítis puede ser útil para el diagnóstico y la formulación de regímenes de tratamiento, y puede conducir a una reducción sustancial de la gravedad y duración de la enfermedad, y a un mejor desempeño del paciente.

    Recomendación

    Antes de elegir cualquier tratamiento para la sacroileitis, es recomendable acudir a un profesional de la salud que recomiende la mejor alternativa para cada caso. En Penadés Terapia te puedo orientar sin compromiso y recomendarte cual es la mejor opción para curar tu Sacroileitis. La Sacroileitis se puede curar !!!

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